Terapia cognitivo-conductual

El modelo de trabajo que aplicamos es el Cognitivo-Conductual:

– Focalizamos nuestro esfuerzo en identificar esquemas de pensamiento que favorecen emociones negativas.

– Analizamos su relación con las estrategias que habitualmente la persona usa para modificar el malestar y proponemos opciones concretas para ayudar a mejorar.

– Pedimos que la persona “haga cosas” (conductas) para poner a prueba las soluciones y favorecer así que sean válidas para uno mismo y no se queden en la teoría.

 

 

La Terapia Cognitivo Conductual tiene cuatro fases: evaluación, explicación de hipótesis, tratamiento y seguimiento.

 

Evaluación:

Consiste en obtener toda la información necesaria sobre el problema de la persona que solicita la ayuda. Este estudio acaba cuando se puede explicar al detalle y en términos psicológicos el qué, el cómo y el por qué del problema. Suele durar 2 ó 3 sesiones.

 

Explicación de hipótesis:

Consiste en contarle con sumo detalle al paciente, toda la información relevante sobre su malestar, para que comprenda el problema y se suelen presentar las técnicas elegidas por el terapeuta. Suele durar una sola sesión.

 

Tratamiento:

Es la fase de terapia, la más activa, y tiende a durar entre 12 y 15 sesiones, aunque es muy variable según problemas y personas. El paciente llega a su sesión, aprende estrategias nuevas, vuelve a su casa, las practica, la semana siguiente vuelve a consulta, aprende más estrategias, las practica, y poco a poco va mejorando, reduciendo su malestar.

 

Seguimiento:

Suele incluir entre 3 y 6 sesiones cada vez más espaciadas en el tiempo. Esta fase se inicia cuando el problema ya se ha solucionado y suele prorrogarse durante un año.

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