Trastornos alimentarios y estructura familiar


La estructura familiar es la mínima organización en la que se sustentan las familias.  Cumple una función protectora y socializadora y está formada por subsistemas interrelacionados jerárquicamente.

familia

La familia, como subsistema del sistema social del que participa, se ve influida por los cambios que en él se producen.

La sociedad en los últimos años ha sufrido una transformación en la que predomina la individualidad sobre el grupo y enfatiza la apariencia y el éxito frente a la construcción personal.

Esto ha llevado a la aparición de nuevos síntomas y de entre ellos los trastornos alimentarios.

 

En un reciente estudio hecho en el Hospital Universitario de Burgos (Manuel Mateos-Agut, et al.) se compararon 108 familias con Trastorno de la Conducta Alimentaria con otras 108 sin patología.

El objetivo de la investigación fue determinar la relación existente entre las diferentes estructuras familiares y los trastornos de la conducta alimentaria, para posteriormente distinguir qué elementos de su estructura pueden favorecer la presencia en la familia de Trastorno de la Conducta Alimentaria.

 

Los resultados ponen en evidencia que las familias en las que hay algún miembro con Trastorno de la Conducta Alimentaria tienen una estructura familiar distinta de la del grupo del control.

 

Según dicho estudio, estas familias tienen:

  • Más antecedentes psiquiátricos.
  • Escasas habilidades de afrontamiento.
  • Jerarquías poco definidas y liderazgo difuso.
  • Normas imprevisibles y rígidas.
  • Más coaliciones intergeneracionales y menos alianzas.
  • Una relación entre los padres distante o de enfrentamiento.
  • Peor organización de las comidas familiares.

Los padres tienen hacia sus hij@s:

  • Actitudes complacientes y egoístas.
  • Vínculos del tipo “excesivo” (con ansiedad de separación, dependencia diádica madre-hija, basada en vínculos inseguros) y “bajo” (vínculos ambivalentes y poco afecto)
  • Expectativas muy exigentes y poco realistas o bien despreocupadas.
  • Menor control de su conducta.

 

Estas diferencias parecen tener importancia en la aparición y mantenimiento de los trastornos de la conducta alimentaria, aunque posiblemente no sean su única causa, ya que se requieren también otros factores extra-familiares para que se manifiesten estos trastornos.

 

De los resultados de este estudio podemos extraer la importancia de incorporar las intervenciones familiares al tratamiento de los Trastornos de la Conducta Alimentaria.

 

Publicado en blog

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: